Batch cooking: cocinar un día y comer sano durante varios

Ha sido un término culinario de moda en los últimos años, y su práctica se ha ido expandiendo como la pólvora gracias a las redes sociales. El batch cooking, cuya traducción literal es cocinar por lotes, es un método que consiste en dedicar un tiempo el fin de semana para planificar y preparar las comidas de toda la semana. Este término anglosajón consiste en la misma práctica que han realizado madres y abuelas, generación tras generación.
Hay muchos platos que requieren un tiempo de preparación muy similar tanto si los hacemos para 2 personas como para 5. Por eso esta técnica es muy práctica para cocinar las comidas de toda la familia durante la semana o para congelar y consumir más adelante.

La clave está en planificar los menús. Gracias a esto, la compra será más sencilla y contaremos con una lista pre hecha a la que, simplemente, añadiremos alguna cosa para completar. Además, nuestra dieta será más saludable, sobre todo porque evitaremos los precocinados y ultraprocesados y porque no tendremos que improvisar.

Beneficios del batch cooking

Practicando batch cooking podemos salir ganando en saludo, tiempo y dinero, por ejemplo, podremos:

  • Llevar una dieta equilibrada y saludable.
  • Ahorras tiempo, dinero y evitas el derroche de comida porque al saber lo que vas a cocinar durante la semana, solo compras lo que necesitas.
  • Comer más sano porque evitas las soluciones de última hora como los alimentos ultraprocesados y las comidas rápidas.
  • Preparar la misma comida para casa o para el tupper, sin tener que estar pensando menús diferenciados para quien come fuera.
  • Resuelver varias comidas semanales en poco tiempo.
Foto de Karolina Grabowska en Pexels

¿Cómo empezar con el batch cooking?

A continuación encoentrarás algunos consejos para iniciarse en el batch cooking.

  1. Escoge el día que vas a cocinar.
  2. Planifica el menú de cada día y la lista de la compra. Es posible que la primera vez resulte un poco cuesta arriba, pero piensa que para la segunda vez ya tendrás una lista pre hecha y será mucho más sencillo.
    Para planificar correctamente, debemos tener en cuenta los distintos grupos de alimentos. En primer lugar, prioriza las verduras. Lo recomendable es que el 50% de tu alimentación esté basada en vegetales (frutas y verduras). Son alimentos que pueden dar mucho juego para hacer distintas preparaciones: ensaladas, cremas, al horno, sofritos… Y aguantan una semana sin problemas.

    Para tener disponibles hidratos de carbono, podemos cocer pasta o arroz (mejor integral) y también quinoa o cuscús. Otra opción muy práctica son las legumbres en conserva, que solo requieren abrir, lavar muy bien. 

    También tenemos que tener en cuenta la fuente principal de proteínas (carne, huevo, pescados, tofu…) y la verdura de temporada que vamos a utilizar (ya sea horneada, hervida o fresca).
  1. El orden de las preparaciones ¡sí importa! El día dedicado a cocinar dejaremos hervidas varias raciones de la legumbre y el cereal que hayamos elegido para los distintos platos. Ese mismo día, si podemos, también cocinaremos al horno diferentes tipos de verduras de temporada. Tampoco olvides que los guisos, estofados, lasañas, tabulé o hummus se conservan bien durante varios días, así que no los descartes. Todas estas preparaciones pueden aguantar en la nevera guardadas en un recipiente de calidad. 
  2. El resto de la semana puedes complementar los menús con alguna verdura o fruta fresca, vinagretas o salsas sencillas, etc.

Como ves esta técnica es muy útil para tener organizada toda nuestra comida semanal y permite comer bien sin invertir demasiado tiempo diario cada día.

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